
Se acerca la vuelta, one week to go. Y vencedores y vencidos se arremolinan en un viaje de folios y páginas sin ponerse de acuerdo con lo que pasó. Yo les miro como si estuviera en el programa de Garci, con una de esas cintas que te dejan perturbada porque no logras entender como puede haber tanto malentendido si se habla tanto. Las palabras no les significa nada. Y tampoco parece haber un objetivo claro en ninguno de los bandos.
Yo mientras tanto sólo espero que ésta se mi vencida, y pueda celebrarlo el viernes con una sonora y dilatada fiesta de esas que mi memoria ya no recuerda y a veces me dice que ni siquiera existieron.
Péfida Albión, te estoy echando de menos puñetera!